jueves, 20 de septiembre de 2007

The number two

La foto está tomada en el barrio judío y homenajea a dos símbolos de Praga: el Golem y el escritor Franz Kafka, ese hombrecillo con sombrero. ¿Qué es eso de Golem? Pues el Golem es una especie de monstruo bueno que sale de la imaginación del residente más famoso de Praga, un rabino judío llamado Loew ben Bezalel. Loew, allá por el siglo XIV se inventó la leyenda de un autómata creado con arcilla que... que hace diferentes cosas según sea la versión que nos cuenten. Una leyenda dice que el rabino creó el Golem para ayudar en las tareas domésticas de la casa, pero que armó una buena durante el sabbat y entonces Loew lo desactivó (¿qué era, un Terminator?) y lo escondió en el ático de la sinagoga Staronová. En otra versión de la leyenda, Loew creó este ser para ayudar a los habitantes del gueto judío de Praga, pero ojo al dato, un soldado español, (sí, sí, español como lo oís) oyó hablar de este ser tan grande y fuerte y viajó hasta Praga para intentar llevarse al Golem para que combatiera en su ejército. El rabino Loew dijo que nanai, que era un ser para hacer el bien y ante la posibilidad de que cayera en malas manos... deshizo al Golem con un conjuro. Desde entonces, según esta leyenda, en cada tumba judía podemos ver granitos de arena... que son el espíritu del Golem que vela siempre por los judíos. Muy bonita, pero aquí los españoles somos los malos de la película. Por lo menos los militares... Y hay varias representaciones del Golem, tantas como leyendas. En unas se parece a Nosferatu, en otras a La Cosa de Los 4 fantásticos, e incluso a Jordi Puyol. Para contrarrestar tanta belleza podrían poner al Golem la cara y cuerpo de Brad Pitt... por sugerir que no quede.
¿Y qué decir de Franz Kafka? Todo el mundo le conoce, todo el mundo conoce sus obras... ¿pero alguien ha pasado de la página 11 de algún de sus libros? Quien haya pasado que me lo diga y olé pa’ él/ella. Yo no tengo el gusto (o disgusto) de haber leído nada. Miento, en el museo del escritor me leí de pé a pá las cartas que escribía a sus novias... Eso sí que eran auténticas novelas rosa y no las de Corín Tellado. Mi santo dijo que iba a leerse algo de él, le dejé América... pero lo mismo ha puesto el libro bajo la pata de la mesa.

¿Foto?: El Golem y Franz Kafka salen de paseo

5 comentarios:

echalotte dijo...

Muy bonita, esta foto. Cuando yo fui a Praga me contaron otra historia sobre esta escultura. No la recuerdo muy bien pero me dijeron que eran Kafka y su padre y que el hecho de que estuviera encima de sus hombros simbolizaba el peso que suponía su existencia...¿¿?¿ Bueno, suena muy raro sobre todo porque no me entere bien. Casi me quedo con tu historia mucho más interesante y mejor contada. Por ahora yo voto por esta foto.

AccentLess dijo...

Me encantan las leyendas, y las historias curiosas, es una de las cosas que me mola cantidad de ir con gente que sabe... o en su defecto guias.

Fue precisamente en Praga donde tiramos cantidad de guias, y mola un cojon y medio, que si la silla gigante en alemania, que si el barco cargado de explosivos... me molan cantidad esas historias...

Por favor, siga usted comentando las fotos asi, y antes de llegar a la septima puedo haberme echo caquitas encima del gusto.

(Que conste que habria dicho algo mucho mas digno de mi perversion en lugar de "caquitas encima del gusto", pero una "triple inox" amistad con alguien me impide hacerlo... no estoy perdiendo facultades.)

Clark Kent dijo...

AccentLess, eres grande. Triple Inox tus comentarios y su forma.
Respecto a la foto... me mola mucho. La anterior de la vista de Praga si pulsas en ella y la amplías pues gana porque es alucinante todo lo que se ve... pero así sin ampliar me gusta más ésta. Además, quedé totalmente fascinado con el museo y la historia de Kafka.
La metamorfosis es lo único que me he leído entero de este señor. Ya sabes que abandoné sus diarios por entender tan sólo uno de cada 73 textos. Y "América"... bajo la pata de una mesa no, pero acumulando polvo. A ver si lo intento.

Repito, fascinado con el museo de Kafka, uno de los mejores o que más me han gustado del mundo mundial. Me fascinó el personaje. Yo le sigo mucho aunque no lea nada de él, como Mazagatos.

Más fotos, Lois, que no pare la cosa. Por cierto, no olvidamos que has prometido un premio.

Aire Fresquito dijo...

Sí Echalotte, deben haber múltiples historias sobre lo mismo... yo sólo os cuento la que me llegó a los oídos. Aun así me alegra entreteneros, cada foto tiene su historia y me apetece dárosla a conocer. Un foto sin su comentario es como un día de campo sin su tortilla de patatas, como... como un café sin su croissant ;-)

Pervert, me alegra que usted esté disfrutando de las fotos y de sus comentarios. En los próximos días intentaré seguir a la altura de sus comentarios... y ya me explicarás eso del barco cargado de explosivos... ¿En qué lugar estaba eso? ¿¿Hay peligro de explosión para la humanidad??

CK, como gran superhéroe que eres no me creo que no puedas con América. Y no me olvido del premio, estoy maquinando...

AccentLess dijo...

Cuenta la historia que un año se inicio una crecida del moldava de cojones, rio en el que hay un barquito de palo, que no se si han reconvertido en casino, o en restaurante o en algo similar.

Pues bien, parece ser que la integridad estructural del barquito estaba en serios apuros debido a la fuerza del agua, y se calculaba que si la crecida seguia su curso, por muy bien amarrado que estuviera el barquito de las pelotas, pues algun cacho podria desmontarse, impactar contra el puente de carlosV y joderlo... asi que dado que asegurar el barco, o ponerlo en seco, eran labores imposibles, decidieron lo que cualquiera de nosotros habria hecho, cargar el barco de explosivos hasta los mismisimos cojones, en caso de que se apreciase que la catostrofe iba a ser inminente, pues pepinazo que te crio, y lo mas grande que impactaria contra el puente seria una astilla del tamaño de un palillo... Asi que ahi tenias, un barco con un trillon de kilos de explosivo, y un monton de ingenieros haciendo guardia delante del barquito con la mano puesta encima del boton rojo...

Finalmente la integridad del barco no sufrio ningun percance, y hace unos 4 años seguia prestando su servicio habitual, aunque yo, despues de todo el esfuerzo, lo habria volado igualmente... que chulada