viernes, 18 de junio de 2010

Cuatro bodas...

... y ningún funeral. Chúpate esa, Hugh Grant. Dios nos libre de ir a más bodas este año, que ya no me quedan cuartos para viajar a España para más celebraciones de amor. Bien es cierto que a una de ellas no asistí en persona (era una pequeña celebración íntima con la familia) pero sí estuve invitada a una posterior cena informal y entre amigos, y a la que finalmente no fui. Cachis. Para el próximo año, Raquel, cuando celebréis el primer aniversario.

Y los premiados fueron...

Juan y Raquel: Una amiga que conocí en 4º de carrera y a la que sigo soportando no sé cómo. Encontró a su media naranja en el bar donde tomaba té antes de entrar a trabajar. Cliente no... ¡el camarero!.

José y Consuelo: Se casaron en Almería un bonito sábado (soleado, gracias Señor) 7 de mayo. Conocí a la pareja la noche previa a su enlace y al día siguiente fui la que más lloré en la iglesia. Por cierto, había un invitado clavadito a Mel Gibson. Y en la mesa del restaurante había un cartel con el nombre "LLoyda". ¿Será porque vivo en el extranjero?

Juan y Pili: Al día siguiente, el 8 de mayo otro Juan que se casaba este año en Villaviciosa de Odón. Nada más y nada menos que mi tío con una de sus amigas de toda la vida. Por fin una boda en la familia. ¡La boda del siglo! (Entre los dos suman el siglo, quiero decir).

Jonatan y Ana: A él le conocí en unos campamentos de verano cuando tenía 8 años. A ella cuando hice los 20. Y después de 12 años de noviazgo se casaron en Coín, Málaga. ¿Cómo iba a decir que "no" después de verlos casi casi empezar a salir juntos?

Y colorín, colorado, las bodas este año, (por fin) se han acabado.

viernes, 11 de junio de 2010

World Cup 2010... desde Dublín

Ya empezó el mundial y por primera vez en mi historia voy a tener que seguir a España desde fuera de ella, qué cosas. Lo cierto es que este Mundial de Fútbol de Sudáfrica será especial desde Dublín por varias razones:

1) Si en España van a televisar por Telecinco todos los partidos de la selección española, aquí van a 'echar' por la tele nacional (RTÉ TWO) todos los partidos del mundial. Fútbol a todas horas. ¿No terminaremos hasta la coronilla?

2) Mi jefe me ha dicho que como a mí me gusta el fútbol (¿dónde lo habrá averiguado?) puedo cambiar mis turnos con otros compañeros en el caso de que el partido de España coincida con hora de trabajo. Esto sí que es un jefe y lo demás son tonterías.

3) Conozco a dos hermanas españolas (Estella y María) que trabajan en el otro restaurante que regenta el jefe, que son las más forofas del universo. Les encanta el fútbol, la selección española y Fernando Torres. Y juntas esperamos formar un trío que anime desde el pub a nuestro equipo patrio.

4) Todo el staff de los dos restaurantes vamos a jugar la lotería del Mundial. Cada uno mediante sorteo le ha tocado un equipo que juega en la competición y el jefe tiene preparados varios premios económicos para el primer, el segundo y el tercer puesto... Y para el equipo que más goles reciba, el que menos... y hasta el que tenga más tarjetas rojas. Adivinad qué equipo me ha tocado a mí. ¿Spain? Ya quisiera. The Netherlands de Van Persie, Kuyt y Robben. ¿Conclusión? Toca ser un poco de 99% de España... y un 1% de Holanda. Y a ver si me toca algo.


¿Foto?: Zakumi, la mascotilla del Mundial





miércoles, 26 de mayo de 2010

The Gospel Choir Mass

El domingo por la tarde me picó la curiosidad y junto a mi santo entré por primera vez en una iglesia cercana a nuestra casa, la de S. Francis Xavier, para asisitir a una misa con coro gospel. Y tengo que decir dos cosas que pasaron aquella tarde: la primera es que la misa me gusto mucho y estuvo muy bonita, gracias a la participación de unos jovenes, chicos y chicas, que cantaban gospel estupendamente entre parte y parte de la liturgia. La segunda cosa es que al ver cantar al coro, me di cuenta de lo que echaba de menos mis tiempos como soprano en mi coral de Sanse y también en aquellos en los que teníamos aquel coro en la iglesia. ¡Qué morriña qué me dio! No me pidáis que me ponga a cantar sola, pero no dudo en hacerlo si somos muchos los que cantando a la vez producimos un resultado musical que te pone los vellos de punta.
Bravo por el buen gusto musical de la parroquia para sus domingos por la tarde. Quizá todo se lo debamos a Whoopie Goldberg, la directora de coro sacro más grande que jamás hayamos conocido...


lunes, 17 de mayo de 2010

Deslomadita que estoy

Homenajeando a mi santo (que Dios me lo bendiga siempre), yo en mi trabajo estoy deslomadita. Creo que no he trabajado tanto en mi vida como ahora. Y no ya porque el trabajo, al ser físico, requiera más esfuerzo que el que requiere estar sentado en una oficina ocho horas al días, sino porque la concentración física y mental que hay que tener las horas en las que me toca trabajar es tan brutal, que a veces al salir por la puerta me estalla la cabeza. Cada segundo del minutero hay que estar trabajando, nada de rascarse la cabeza o atarse el cordón del zapato, no hay tiempo para ello. En serio. Cada segundo, cada minuto. Ninguno de los jefes te pueden ver más de un segundo sin hacer ninguna tarea física. Tomar nota del pedido, recoger las tazas de café, secar vasos, colocar cubiertos, llevar bebidas al cliente, trasladar platos de la cocina a las estanterías, barrer el suelo, fregar, limpiar el baño, hacer cafés, calentar en el microondas el potito para un bebé o la tarta de manzana. ¿Once tareas solamente? No, hay miles más, pero no vamos a aburrir con descripciones. Bueno, cuento la tarea más heavy: llevar un par de cubitos de hielo a una señora y echárserlos a su copa de vino blanco. Eso sin mencionar que hay que lidiar con los clientes en el idioma de Shakespeare. Dice mi santo que si este trabajo no me mata, me hará más fuerte. ¿Fuerte? Desde luego, en diez meses en la crepería esos muslos de pollo se han convertido en muslos de acero y aunque parezca increíble he crecido algún centímetro de altura (vale, también en anchura) quizá fruto de estar tantas horas de pie. Con un poco de suerte, en mi siguiente trabajo cambie los platos por las pasarelas, lo digo por eso de irse estirando…
¿Foto?: Una mula joroña que joroña

martes, 27 de abril de 2010

¡Qué bonitos son los cuentos de toda la vida!

¿Hay vida más allá de "Avatar" y la tecnología 3D? En esas pensaba yo estos días, que con tanta tecnología futurista nos hemos olvidado que hace nada veíamos en el cine películas de esas normales de Disney, de las de toda la vida. De historias sencillas. De las de sota, caballo y rey. Sin rebuscamientos. Que hasta el abuelo las entendía desde el sofá de orejas. Hoy, uno de esos días libres que tengo entre semana, me he puesto a uno de mis pasatiempos aquí en Dublín, que no es otro que ver alguna película bajada de Internet. (Glups, que no me lea la señora González-Sinde). Y me he encontrado con una joyita de película de Disney (que digamos pasó hace un par de años por los cines con más pena que gloria) pero de las que yo hoy reivindico por entretenida, bien hecha, y de las que nuestra madre diría "bonita". La peli se llama "Encantada: la historia de Giselle" (un título nada favorecedor), mezcla el dibujo animado con imagen real y mete de manera muy ingeniosa a personajes clásicos de los cuentos (la princesa, el príncipe, la malvada bruja, etc) con personajes de carne y hueso de una ciudad 'real' como Manhattan, para contarnos, como no podía ser de otra manera para Disney, que el amor es lo más bonito del mundo y que sí que dura para siempre... como en todo buen final de cuento infantil. Y el resultado es una peli muy divertida, con muy buenos gags y chistes, y con la que disfrutarás da igual la edad que tengas. Además, salen Amy Adams, super divertida, actuando como si fuera de verdad una princesa de cuento y Susan Sarandon, en el papel de la mala bruja de la historia. Con estas dos razones ya bastan para verla. Y con este tráiler que te pongo, tres.

Disney de toda la vida. De la ñoñería bonita. Que a veces hace falta para desintoxicarse de tanta modernidad y tanto 3D.

Grandes frases de Dublín (y VII)

Customer: Ah, you are spanish! ¡"La España"!
Yo: Sí, de España.
Customer: So, can I ask you a question?
Yo asisto. Pero el miedo me tiene poseída por dentro.
Customer: Your father is a bullfighter?
Amigos, que ganas tuve de contestar que claro que es torero y que mi madre es bailaora de un tablao flamenco...

sábado, 17 de abril de 2010

Staff Party... ¡Yuhu!

El miércoles que viene los jefes del Anderson Crepêrie y Anderson Food and Hall (el otro restaurante que tiene mi jefe) nos han convocado a una fiestecilla primaveral por la noche para todo el staff (o sea, todo el personal). Una idea para unir a todos los trabajadores y tomar unas cervecitas juntos, que siempre andamos trabajando como locos y apenas tenemos tiempo para charlar unos con otros. Sólo espero que, al igual que pasó con la fiesta de Navidad, el jefe invite a la primera copa... y a la segunda si es posible. Ya os contaré en qué quedó la cosa.