miércoles, 13 de junio de 2012

¡Que viva España!

Esta mañana me paso por el Lidl y mirad qué joyitas he adquirido en sus estanterías:

1) Cream Cheese (o sea, nuestro quesito de Burgos)
2) Olives with anchovies (¿se necesita tradución?)
3) Anchovy fillets in seasoned sunflower & olive oil with garlic & parsley. Un clásico: Boquerones con ajo y perejil. Eso sí, éstos flotan en aceite de girasol, no en vinagre.


Y es que con esto de la Eurocopa todos se apuntan a los 'sabores' de los equipos que compiten. Y como para resistirse entre tanta patata y pollo...

martes, 5 de junio de 2012

Las rosas de mi jardín

Estoy súper feliz porque acabo de descubrir que en mi pequeño jardín de entrada a la casa, asalvajado de vegetación, hay un par de rosales con rosas rojas y amarillas. Quizá las rosas llevan ahí semanas, pero os juro que hasta esta mañana ni me había percatado de su existencia. Parece que la primavera que yo conozco de toda la vida, con sus árboles en flor, olores a azahar y abejorros sobrevolando cabezas, ha tocado al menos un poquito esta ciudad maldita de lluvia y fría.

Dublín ahora me parece más bonita.

Mañana cortaré algunas rosas y se las regalaré a mis compañeros de la crepería.

 

viernes, 1 de junio de 2012

Ireland gets ready for the Eurocope!



España, ¿estamos A TOPE con los nuestros?

lunes, 14 de mayo de 2012

Dark Shadows, ¡qué pestiño!

Mi Juanito ya me lo advirtió al ver el trailer en televisión. El tráiler no apunta bien, me dijo. Yo pensaba lo mismo, pero quizá la película sorprendería. Come on!, nueva película de Tim Burton y mi adorado y querido Johnny Depp, como para perdérsela. Pues fui al cine a verla. Y definitivamente es para perdérsela. De hecho, para arrojar la bobina original al Atlántico y perderla para siempre. Una película tan innecesaria como aburrida. Que dentro del drama gótico quiere meter chascarrillos de humos, que ninguna gracia tienen. 113 minutos insípidos sin palomitas que echarme a la boca o sin un Iphone con el que twittear... que tampoco es mi caso. (Loida ni tiene Iphone ni twitter). ¿Un drama? ¿Una comedia gótica- romántica? ¿Un drama con aromas a culebrón? No es ná de ná. Johnny Depp haciendo de Jack Sparrow y Willy Wonka. Helena Bonhan-Carter que no pinta nada. (Pero como es la mujer de Burton había que meterla como fuera) Al igual que la mitad de la familia Collins. Al menos Michelle Pfeiffer está correcta y aunque la villana de la peli, Eva Green, esté un poco sobreactuada, es de lo poco salvable en el metraje. Ella y los primeros minutos de la película, el intro antes de los títulos de crédito. The rest is all crap.
Esta crítica cinematográfica, (sorry because it is written in english) que me ha pasado mi santo viene a confirmar lo que ya os he contado.


¿Hemos perdido la frescura, talento y originalidad de Tim Burton? ¿Será siempre Eduardo Manostijeras la mejor película del tandem Burton-Depp? ¡Si Sweeney Todd no estuvo nada mal, encima con un Johnny cantantado la mar de bien! ¿Por qué pagar dinero para ver bodrios como Dark Shadows? La misma noche, The Proposal en la tele, ésa comedia romántica con Sandra Bullock y el soso Ryan Reynolds, me pareció una obra maestra.


No queda más remedio que depositar nuestras esperanzas en la siguiente. Que sea buena, for God's sake!

viernes, 16 de marzo de 2012

La sopa boba

Siguiendo con el monotema 'comida', hoy hablaré de la crónica de una muerte anunciada. La muerte de una sopa.
Ahí va.

La sopa tendría unas 24 horas de vida más o menos. Vio la luz probalemente a primera hora de la mañana del miércoles en The Rise, el otro restaurante hermano de la Crepería. Ayer jueves era el segundo día que la sopa, por nombre Tomato, Vegetable and Aubergine, era usada en la pequeña cocinita de la crepe. Ya el miércoles un par de clientes se me quejaron por lo salada que estaba la sopa de tomate. Una de las clientas dejó la sopa a medias; otra me pidió cambiar su saladísima sopa de tomate por la otra que había como especial de ese día, una de champiñones. A Richard, el cocinero, le digo que muchos clientes se están quejando de que la sopa está muy salada. El se encoge de hombros y contesta que no le importa. A uno de mis managers, le digo que el miércoles ya se quejó alguno por la sopa y que esa mañana de jueves ya lo habían echo algunos más. A las dos en punto de la tarde, hay una mesa de nueve. Yo tomo la nota. En la orden, algunos sandwiches, un par de quiches y en su mayoría el combo sopa+sandwich o simplemente sopa. A esa hora del día la sopa de champiñones ya se había terminado, así que la única que quedaba àra el resto del día era la (salada) sopa de tomate. Llevo la orden en la cocina. Aoife, la otra cocinera lee la orden y rápidamente va a consultar con la mujer del jefe, Trish, que resulta estaba tomando su 'lunch' en unas de las mesas cerca de la entrada. Un lunch compuesto precisamente por la famosa sopa de tomate y medio sandwich de atú, queso y tomate. Trish le dice a Aoife que efectivamente, ella no puede ni continuar con la sopa porque está demasiado salada. Aoife coge una cucharada, la prueba y dice lo mismo. Mientras Trish coge el móvil y llama por teléfono a The Rise para advertir a los cocineros que se habían pasado con la sal a la hora de condimentarla, Aoife habla con Monika, una de mis asistant manager, para que vaya a la mesa y comente un pequeño problema de última hora con la sopa. Nunca llegué a saber si Monika dijo a los clientes que mejor no la pidieran. En menos de 5 minutos entra por la puerta el kitchen porter (por nombre Stephen) con una gran contenedor lleno de...¡sopa! Una nueva sopa, de puerro y patata, lista para ser calentada y servida. Monika regresa a la mesa de nueve y ofrece la nueva sopa que tenemos. De tres a cuatro personas deciden probarla. Parecen que todos quedan encantados con el sabor. Trish me dice que ella le gustan las sopas saladas, pero que dececta enseguida cuando una sopa se pasa de unos límites y se convierte en incomestible. Alguien de la mesa fecilita a la cocina, por haber preparado una sopa tan deliciosa. Lo que en realidad no saben es que esa misma sopa tan deliciosa ha sido preparada por los mismos cocineros que hicieron la otra. Lo que pasa es que con ésta, alguien tuvo mejor tino con el salero. La famosa sopa de tomate, con algo más de 24 horas, pasa a mejor vida y es desechada por el desagüe de la cocina. Esa fue la muerte de la sopa de Tomato, Vegetable and Aubergine.



lunes, 20 de febrero de 2012

Pancake Tuesday

Hoy para variar, seguiremos hablando de comida, je. En este caso de las llamadas pancakes (tortitas), también conocidas por esos lares como crepes.

En realidad la gente confunde crepes con pancakes, que vienen a ser dos cosas bien diferentes. Las pancakes son pequeñas tortitas  (esas que vemos amontanadas formando una torre en la películas americanas), y las crepes son de textura y grosor más finos, tienen el tamaño de un plato grande y se hacen en esas planchas gigantes, como ya habrás visto en muchos puestos de feria o si has paseado por París, ciudad de crepes por excelencia.

Resulta que en los países de habla inglesa como Reino Unido, Irlanda o Australia, mañana martes 21 de febrero se celebra el famoso Pancake Day o Shrove Pancake, el día anterior al llamado miércoles de ceniza, que según tiene estipulada la Iglesia Católica, es el primer día de la famosa Cuaresma (en inglés llamada Lent). Un día, el Pancake Day, donde al parece es típico ponerse gochos de tortitas y crepes hasta reventar, desde por la mañana hasta por la noche, porque ay amigo, a partir del día siguiente hasta el Jueves Santo (40 días) se acabaron los excesos con el alcohol, dulces, tabaco y todo tipo de vicios malignos.

No sé cuanta gente se tomará al pie de la letra esta "penitencia", supongo que aquellos más tradicionales y arraigados en la fe católica, pero de lo que no me cabe duda es que mañana en Andersons Creperie nos espera un día de lo más entretenido y emocionante, lleno de críos y padres que van a pedir crepes como descosíos.


Que Dios nos pille confesados y con los armarios bien llenos de nutella.

viernes, 3 de febrero de 2012

Momento pollastre

Estoy en el supermercado mirando las ofertas de carne. En un stand veo una bandejita con cuatro pechuguitas de pollo por 3 euros. Ah, qué buena oferta, me digo a mí misma. (Sí, amigos, me sonrío y me pongo feliz cuando veo una ofertita gastronómica la mar de interesante. Yo soy así en Dublín). Por la izquierda se me acerca una señora que coge una filetitos de cerdos por el mismo precio que el pollo.
Señora: I think that meat has a very good price. Only 3 euros. Don´t you think?
Yo: Yeah, I think so.
Señora: Oh, and the chicken has a very good price, too.
Yo: Yes. I´m gonna take it.
Señora: How do you cook chicken?
Yo: In many diferents ways...
Y ahí me quedé. No supe qué contestarla. Me dejó Pues no sé, hago el pollo a la plancha, con cuscús...
Señora: I think I´m gonna take the chicken as well. Have a good day, darling.


Qué poder de convicción el mío, que se llevó el pollo sin sugerirle ninguna receta.
Con momentos como éste, ¿cómo no me va a molar ir al super?