Una foto antigua. Año 1961. Varias niñas posando para la foto oficial de la clase. Nos situamos en Tánger, en la escuelas francesa de la ciudad. Las niñas eran de tantas nacionalidades como tonalidades de color tiene el arco iris. Había francesas, checas, italianas, rumanas, rusas, marroquíes… y también españolas. Mirad la fila de arriba del todo, la primera niña que hay a la izquierda. Esa es mi madre, con 9 años. Año 2008. Entra en mi oficina un chico en prácticas. Es sobrino de un amigo francés del jefe. El chico es muy moreno y se llama Ruddy Rehana. Apellido del padre claro, que el de su madre, me dice, antes de casarse era Gozal. “¿Gozal?”, me pregunta mi madre en casa. Y va en busca de algo. Me viene con una foto en la mano. “Yo estaba con una chica que se apellidaba Gozal en la escuela. Ésta”. Junto a la foto, un folio con los nombres de las niñas y sus apellidos según estaban colocadas. Cómo era mi madre de los detalles. “Sí, Stella Gozal”. Tercera fila empezando por arriba, la cuarta niña empezando por la derecha. Brazos cruzados y algo regordeta. La madre de Ruddy es francesa y estudió en Tánger. “¿Cómo se llama tu madre?”, le pregunto a Ruddy. “Stella”. Desde luego, el mundo es un pañuelo.¿Foto?: Liceo francés en Tánger, curso escolar 1960-1961.